Son muchas las personas que hoy en día son adictas a componentes como la oximetazolina. Todo empieza con una congestión, síntomas normales de resfriado pero que no se van cuando se acaba el resfriado y se van alargando en el tiempo. Dejas de poder respirar correctamente y te sirves de ayuda de sprays nasales para poder descongestionarte. Este remedio, a corto plazo, es muy efectivo porque de forma muy rápida te descongestiona y te ayuda a respirar durante algunas horas, el problema es que cuando se utilizan estos sprays más del tiempo indicado, el spray produce un efecto rebote, inflamando los cornetes e impidiendo la respiración normal. Resultado: te vuelves dependiente de sprays como Utabon®, Inalintra®, Nasolina®, Respir®, Orilisina spray®, Descongestan®, Humoxal® Rinocorin®, Rinodif®, Vicks®, Nasovalda®, Nebulicina®, Respibien®, etc.
Dejar la oximetazolina no es un tema fácil ni rápido, como cualquier adicción, tiene un periodo de “mono” para el cuerpo, que tiene que asimilar su perdida. Lo mejor para empezar este periodo de ¨desintoxicación¨ es primero acudir al otorrinolaringólogo, hacerse una serie de exámenes médicos y ver si hay algún problema que imposibilita la respiración normal, como una desviación de tabique, pólipos o cornetes inflamados. Después de hablar con el médico, empieza la lucha contra la desintoxicación. Lo más probable es que le indiquen un tratamiento con antibióticos, seguirlo al pie de la letra es clave para el proceso.
Psicológicamente lo mejor es estar preparado para pasar varios días sin respirar bien, dormir mal y sentirse ¨agobiado¨ en ese aspecto. Aprovecha el día para utilizar agua con sal, este remedio ayuda a descongestionar, a sacar las mucosidades. Otro truco es mezclar el spray nasal con suero fisiológico, ir añadiendo cada día más cantidad de suero y menos de spray hasta que solo utilices suero.
Iniciar sesión