Ya empieza el buen tiempo y, con él, la operación bikini. Muchas mujeres y hombres nos planteamos qué tipo de entrenamientos nos vienen mejor para cumplir nuestros objetivos. En esta ocasión, nos vamos a detener en un ejercicio en concreto: los abdominales.

Todos queremos tener un vientre plano, sobre todo a la hora de darnos nuestro primer baño en el mar. Los tres pilares para conseguirlo son la alimentación, el ejercicio aeróbico y la tonificación de los músculos abdominales, así que hoy vamos a ver 3 tipos de abdominales que podemos hacer y el efecto que tendrán en nuestro cuerpo:

  1. Abdominales convencionales: es el que solemos realizar la gran mayoría de nosotros. Estos abdominales se caracterizan por la realización de ejercicios para trabajar la parte más externa y estética del abdomen. Es una rutina que requiere concentración, fuerza y producen tensión en la pared abdominal si se realizan correctamente. Éstos  aumentan nuestra masa muscular, y eliminan la formación de grasa en esta parte del cuerpo. Pueden realizarse en el suelo, en máquinas, con cargas adicionales, etc.
  2. Abdominales hipopresivos: Surgen de las rutinas de Pilates, y trabajan los músculos más internos de la pared abdominal. Con este entrenamiento se consigue reducir el perímetro de la cintura, mientras que se fortalecen los músculos más internos del abdomen. Los abdominales hipopresivos también ayudan a acabar con la grasa acumulada en la pared abdominal.
  3. Abdominales isométricos: Esta es una de las maneras más desconocidas de trabajar los abdominales. Lo que buscan estos abdominales es mantener en tensión y contracción la parte abdominal en todo momento con posturas que trabajarán la parte más interna de la pared abdominal. Como resultado, se reduce el perímetro de la cintura y la cantidad de grasa que se localiza en esta zona.
 

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