No es raro conocer a alguien cercano con problemas de azúcar, de hecho, enfermedades como diabetes son cada día más comunes. La mayoría de las personas no notan cuando sus niveles de azúcar suben o bajan durante el día, lo cual puede ser muy peligroso. Todo esto está relacionado con nuestra alimentación y el ejercicio que realizamos.

Los picos de glucemia se producen cuando sube de golpe el azúcar en sangre y esto genera malestares en el cuerpo como mayor sensación de sed, fatiga o cansancio, somnolencia, visión borrosa, dolores de cabeza, sensación sequedad en la boca, mayor apetito, entre otros.

Las personas que son más propensas a sufrir picos de glucemia son los deportistas, las personas con diabetes tipo 2 y aquellas que están realizando dietas muy estrictas.

Hay que tener cuidado con estos picos de glucemia, ya que a la larga pueden tener consecuencias en la salud como daño en nervios, ojos (incluso ceguera) y riñones, problemas coronarios y cardiovasculares o alteraciones a nivel vascular.

Para prevenir los picos de glucemia es aconsejable:

  • Cuidar la dieta diaria: comer varias veces al día pero porciones pequeñas. La comida más intensa debe ser el desayuno y luego menos abundante el almuerzo y la cena bien liviana. También deben evitarse los atracones de comida ya que se favorece los picos de glucemia.
  • Agua: beber regularmente ayuda a evitar picos de glucemia, también es aconsejable consumir té verde.
  • Cuidar la dosis de insulina: Si se toma medicación para controlar la glucemia es el medico quien debe ajustar la dosis es peligroso cambiar su uso sin consultar al médico.
  • Si se es propenso a sufrir picos de glucemia se debe medir regularmente este parámetro y acudir al médico para que recomiende el mejor tratamiento.