Hoy vamos a hablar sobre la vitamina B2. Pertenece al grupo de vitaminas hidrosolubles (solubles en agua). Es conocida también como Riboflavina, cuyo significado es amarillo, color característico de la misma. Es de fácil absorción y se elimina a través de la orina, dependiendo de la cantidad que se haya ingerido. La Riboflavina es importante de gran ayuda a la hora de tratar enfermedades respiratorias.

Los valores normales de vitamina B2 en la sangre deben situarse entre los 75 y 150 µg / l. Podemos encontrarla en alimentos como carnes, aves, pescado de mar, embutidos, pan, hortalizas, setas, leche y derivados, vegetales de hoja verde, legumbres como lentejas, judías, productos derivados de la soja, levadura de cerveza, cereales integrales, nueces y almendras, etc.

Su carencia puede generar una serie de trastornos en el organismo, tales como labios resecos y agrietados, problemas dermatológicos, retraso en el crecimiento y vascularización del limbo de la córnea, fotofobia, trastornos nerviosos, trastornos del hígado y oculares, tales como opacidad corneal o cataratas lenticulares, grietas y ulceraciones en labios, boca o lengua, icatrización lenta, fatiga y debilidad, anemia, entre otras.

 Entre sus funciones principales, encontramos:

  • Juega un papel importante en el metabolismo energético.
  • Produce glóbulos rojos junto a otras vitaminas del complejo B, y en conjunto con la niacina y piridoxina mantiene al sistema inmune en perfecto estado.
  • Complementa la actividad antioxidante de la vitamina E
  • Interviene en la transformación de los alimentos en energía
  • Ayuda a conservar una buena salud visual.
  • Conserva el buen estado de las células del sistema nervioso.
  • Interviene en la regeneración de los tejidos de nuestro organismo (piel, cabellos, uñas)